RegisterTuesday, March 09, 2010  
Links
 
 
Bienvenidos
 

Hola, bienvenido y gracias por visitar esta pagina. Quizás nos conocemos o quizás no; si no nos conocemos, aprenderá algo acerca de nosotros por medio de estas paginas. Sin embargo, en el gran esquema de cosas, si nos conoces o no hace poca diferencia. Pero hay alguien que es esencial que conozcas personalmente. Tu vida depende de eso.

La razón que debes tener una relación personal con él es porque él es la solución a un problema que todos compartimos. Este problema es el pecado, y es un asesino - literalmente (ROM 6:23.)  Ahora quizás no sabes que es el pecado, así que dejame explicarlo. El pecado es cualquier cosa que hacemos, pensamos, o no hacemos que no alcanza a la gloria de Dios - su perfección (ROM 3:23).

Ah, pero estás pensando que sos una buena persona, tan buena o mejor que cualquier otra persona. Pero pará. Analicemos esa proposición. Acá hay cuatro "sí" o "no" preguntas para validar esa proposición. 1) ¿Dijistes mentiras?  2) ¿Robastes - aun que sea una cosa chica? 3) ¿Mirastes a otra persona con lascivia? 4) ¿Usastes el nombre de Dios de manera irrespetuosa o incorrecta? Si contestastes "sí," admitistes ser una persona mentirosa,  ladrona, adúltera, y blasfema.  Y solamente nombramos cuatro (9, 8, 7, y 3) de los diez mandamientos (Éxodo 20), y los desobedecistes todos. Así que la proposición que sos es una buena persona es falsa. Incluso desobedecer un mandamiento una sola vez te hace el 100% mala persona (Santiago 2:10).

Quizás cuando te comparas con otros pensas que sos buena persona. Pero ésa es una comparación peligrosa porque el modelo no es la otra persona, pero sino Dios, y cuando sos comparado a los estándares perfectos de Dios, fallas la prueba. ¿Esto debe de preocuparte porque Dios dice, "¿O no sabéis que los injustos no heredaran el reino de Dios?  No os engañéis,  ni los fornicarios, ni los idolatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los  homosexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino del Dios "(1 Corintias 6.9-10), y en Apocalipsis 21:8 dice, "Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idolatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda."

Ahora tal vez pensas que Dios ciertamente no te enviaría al lago del fuego porque, después de todo, él es un Dios bueno y es amor. Es verdad que Dios es bueno y es amor, pero él es también santo (salmo 99:9) y justo (Isa. 45:21). Debido a que él es santo, él no puede tolerar el pecado, y porque él es justo él debe castigarlo. En Nahúm 1.3 él dice, "ciertamente el Señor no dejará impune al culpable," se refiere a vos. Esta es mala noticia, y se hace peor porque Dios rechaza todo esfuerzo humano, sacramento, bautismo, o cualquier tentativa que hacemos para solucionar nuestro problema con el pecado (Efe. 2:8-9; Tit 3:5). Entonces, tenes dos problemas. El primer problema es tu pecado. El segundo problema es que no hay nada que podes hacer para resolver tu primer problema.  Estás condenado.

Sí, es verdad que estás condenado. Pero la palabra evangelio significa buena noticia. La buena noticia es que Dios hizo por vos lo qué no podes hacer por vos mismo.   Él pagó tu deuda de pecado. Él suministró los medios por los cuales podes ser perdonado de tus pecados y así ser reconciliado con él. ¿Cómo hizo Dios eso? Muriendo en la cruz por tus pecados. Pero, antes de poder ser reconciliado con Dios, hay cuatro cosas que debes saber, entender, y aceptar. Primero debes entender que sos es un pecador, que tenes problema de pecado. Espero que esto ya lo hayas entendido y que realices tu condición depravada - acordate, como mínimo sos mentiroso, ladrón, adúltero, y blasfemo. Por lo tanto, mereces la separación eterna de Dios en el lago de fuego (1 Corintios 6.10; Apocalipsis 21.8).

En segundo lugar, debes entender quién es Jesús. Hay muchos pasajes en la Biblia que indican que Jesús es Dios en forma de hombre, el Dios-hombre, pero por cuestión de espacio, vamos a limitarnos solamente a unos pocos. En el Antiguo Testamento, en Éxodo 3:13-14, Dios reveló a Moisés su nombre, "YO SOY." En el Nuevo Testamento, Jesús se identificó como "SOY" (Juan 8:58, 10:33). Lo qué Jesús esta diciendo es que ÉL es el YO SOY del Antiguo Testamento.  Él es Dios.

El profeta Isaías anticipó esto cuando él escribió, “Porque un niño nos ha nacido, un hijo nos ha sido dado, y la soberanía reposará sobre sus hombros; y se llamará su nombre Admirable Consejero, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz. (Isa. 9:6). ¿Cómo se llamará? Dios Poderoso, Padre Eterno. Los escritores del Nuevo Testamento también atestiguaron acerca de la deidad de Jesús. El apóstol Juan dijo, "y el Verbo se hizo carne," (Jn 1.14), el Verbo era Dios (Jn. 1:1). El apóstol Pedro se refirió a Jesús como "nuestro Dios y salvador, Jesús Cristo," (2 Pedro 1:1). El apóstol Pablo utilizó lenguaje similar en Tito 2:13, "... nuestro gran Dios y salvador, Cristo Jesús."

Los apóstoles estaban convencidos de la deidad de Jesús, y también debes estar vos.  Jesús advirtió, "por lo tanto les dije que ustedes morirán en sus pecados. Porque si no creen que soy, morirán en sus pecados "(Jn. 8:24).

Tercero, habiendo entendiendo quién es Jesús, debes comprender lo que él hizo - él pagó por tus pecados con su propia vida. Refiriéndose a Jesús, Pablo escribió, "quién se dio a si mismo es rescate por todos," (1 Tim. 2:5-6). Rescate se refiere al precio pagado para liberar a alguien.  Él pagó por tu culpa. Es decir él pagó tu fianza ofreciéndose a si mismo como pago. El apóstol Juan escribió, "Él mismo es la propiciación por nuestros pecados; y no solo por los nuestros, sino también por los del mundo entero, "(1 Jn. 2:2). Jesús expió tus pecados; Él es el pago satisfactorio por el pecado.

Junto con su muerte y entierro, es importante realizar también su resurrección, y esa para tu justificación (Rom 4:29). Él pagó tu deuda por completo para poderte declarar como si nunca hubieras pecado - justo.

Ves, Jesús ya lo hizo todo. Pero la cuarta cosa que debes entender es que para poder ser reconciliado con Dios tenes una doble responsabilidad. Jesús dijo, "Arrepiéntansen y crean el evangelio," (Marcos 1:15). Arrepentirse significa que no solo debes reconocer tus pecados, sino que debes también abandonarlos. Creer requiere poner toda tu confianza, de corazón (Rom 10:9), en Jesús. La Biblia dice que la salvación es por gracia por medio de la fe y no por esfuerzos u obras propias (Efe. 2:8-8). Gracia significa favor, y fe y creer funcionan como sinónimos.

¿Estas dispuesto a arrepentirte de tus pecados y aceptar el favor de Dios poniendo toda tu confianza en Jesús como tu Dios y salvador? Si estas, poné tu confianza en Él.  Él promete salvarte y no defraudarte. (Rom 10:11-13).

 
Copyright 2005 by My Website
Terms Of Use | Privacy Statement